Friday, September 15, 2017

El Cura Rebelde


EL CURA REBELDE

(Escrito en 2011)

Como diría el doctor Frankenstein, vamos por partes.  Don Miguel Hidalgo, según la imagen el régimen quiere afianzar, es un dulce cura anciano que inicio entre chocolatitos la terrible guerra de independencia que ensangrentó y destruyo a la Nueva España.  Eso no es.  Y si, tal vez no era en sus inicios un furibundo Che Guevara mas es obvio que si era lo que se entendería por “afrancesado” (hoy leeríamos “rojillo”) en esos tiempos.  Tal tesis presentare aquí dando previamente los antecedentes históricos de los hechos y datos respecto al personaje que pueden ser plenamente verificados.  Mis conclusiones pueden ser falaces y tal vez también mis datos.  Y los invito a que los demuestren que estos son tales pues mi interés es suscitar una dialéctica (definida esta como la búsqueda de la verdad).  En buena parte me baso para este escrito en mi padre Virgilio, Taibo, que puede tener todas las fallas que le quieran endilgar pero es muy meticuloso.  Si afirma que “…la Siete Leguas de Pancho Villa se cago a tres leguas de Torreón el 3 de septiembre de 1914…” seguramente encontraran ahí el mojón fosilizado.  También me apoyo en Alamán, en Payno, en lo que encontré de El Despertador Americano, y otros.

I.          La Nueva España

Fernando VII era un hideputa.   Conspiro para derrocar a su padre, Carlos IV, pero el cachorro resulto tan pendejo que no tuvo éxito.  La reina era putisima.  Se decía que tenía de amante al ministro Godoy (no guey, no es el de Michoacán) y que Fernando VII había sido engendrado por este.  O sea, los retrasados mentales que hoy detentan el trono español tal vez no tengan ni una gota de sangre borbona.  (En justicia, los borbones del siglo XVIII le dieron a España y sus colonias mejor gobierno que los Habsburgo que reemplazaron, los cuales habían degenerado a tal grado por la consanguinidad que el ultimo Habsburgo, Carlos II, llamado “el Hechizado”, resulto ser tan lleno de taras que no podía ni aparearse para procrear un hijo.  Por lo imbéciles, los “borbones”  de hoy recuerdan más bien al último Habsburgo.

El caso es que Napoleón I vio la clase de cloaca inmunda que era la corte española y decidió que bien podría gobernar ahí su borrachín hermano José. Mando encarcelar tanto a Carlos IV como a Fernando VII y proclamo rey de España a José.   La plebe española pronto bautizo a este como “Pepe Botella” y con gran celo patriótico hubieron levantamientos en toda la península contra él.  Corría el año de 1808.

En la Nueva España el régimen de Pepe Botella también causo aspavientos.  El licenciado Primo Verdad, en el ayuntamiento de la muy real y señorial Ciudad de Méjico (con jota) presento una tesis francamente irrefutable.  El rollo de Verdad era más o menos el siguiente: “…el papa Borgia, Alejandro VI, en el tratado de Tordesillas, claramente le concedió la Nueva España a la corona de España, no a España…al no haber un rey legítimo de España sino un pelele impuesto por Napoleón, entonces el tratado es nulo, España no tiene ningún derecho a gobernar en tierra de indios, y debe de reasumir su soberanía la ciudad que gobernaba lo que es hoy la Nueva España.  ¿Y no era esta la antigua Tenochtitlan, hoy Ciudad de Méjico?...”

¡Josu!  ¿Qué implicaba eso?  ¿Qué la “indiada” iba a volver a gobernar?  La criollada ilustrada (Primo Verdad, Fray Servando, Hidalgo, Allende) no le tenían miedo a andar entre la “indiada”.  Pero, ¿y que de los peninsulares que encabezaban los más altos puestos directivos en la iglesia, el gobierno, y el comercio?  O peor, ¿Qué de los wannabe de español (que abundaban), los mestizos que se avergonzaban de sus pelos parados y bigotes de aguamiel e insistían en cecear las zetas?  ¿Los iban a sacrificar a todos en el altar de Huichilobos o peor, regresarlos a Butrafago de las Alpargatas a que se murieran de hambre en las áridas y pobres tierras de la península?  ¡Me cago en Cristo que la “gente de razón” no iba a tolerar tal cosa!

“La gente de razón” luego luego se organizó para oponerse a los “ideas radicales” del licenciado Verdad.  Formaron un grupo que la plebe comenzó a llamar “Los Gachupines”, equivalente al Yunque y CCE de nuestros días.  Contaban entre ellos a los clérigos más encumbrados, hacendados, comerciantes, varios miembros del gobierno virreinal, y si, la punta de pendejos wannabes de siempre (hoy los llamamos políticos).  Estos últimos serían los gatos, la carne de cañón.  Los encabezaba un hacendado de tierra caliente llamado Gabriel Yermo, el cual siempre le fue nefasto a la causa de la independencia, llegando incluso a formar contra guerrillas para combatir a los insurgentes en el sur.

II.         Militares Masca Vidrios

El fiel de la balanza era el virrey, don José de Iturrigaray.  Pero, ay, este era un viejo rete cabrón.  Por principio, era un militar masca vidrios.  Luego luego se avoco a fortificar Veracruz, Xalapa, y Fortín, por si se les ocurría a los gabachos desembarcar.  El mismo regimiento de Lanceros de la Reina en que militaba Allende había sido formado entonces.  ¡E Iturrigaray puso en pie de guerra a la Nueva España reclutando y dándole armas a la “indiada” que tanto despreciaban “los Gachupines”!  Eso era muy peligroso.

Verán, unas décadas antes había habido otro virrey, militar español masca vidrios, que resultó ser un genio militar, José de Gálvez (los gringos lo recuerdan en el puerto de Galveston).  Este virrey Gálvez decidió intervenir en la guerra de independencia gringa pues tanto gringos como ingleses tenían que “enseñarse a respetar” pues entraban y salían del virreinato como si fueran los patrones (hoy en día SON los patrones) y hasta se habían agandallado tierras mejicanas en la Luisiana y la Florida.  (Y es que, chiquillos y chiquillas, en ese tiempo el Golfo de México SI era de México.)  Para tal efecto Gálvez levanto tropas mexicanas (perdón, mejicanas) que marcharon del centro hasta Tejas.  De ahí cruzaron el Misisipi y recuperaron Nuevo Orleans que estaba en posesión de los herejes (perdón, quiero decir ingleses, he estado leyendo en demasía a Pérez Reverte). 

Y no contento con esa hazaña, Gálvez decidió seguirse hasta la Florida donde también mando a la chingada a los ingleses ahí, específicamente en Pensacola, que fue tomada por las tropas mejicanas que Gálvez encabezaba.  Los ingleses decidieron intentar re invadir Florida y para tal efecto mandaron unas tropas bajo el mando del general Campbell.  Igual, Gálvez y sus mejicanos los volvieron a derrotar, humillando a la misma Black Watch (51st Highlander).  De ahí entonces que no pudieron reforzar a Cornwallis en Yorktown, Virginia, y este se tuvo que rendir ante Washington.  (Moraleja: los gringos le deben su independencia a los mejicanos.)   Corría el año de 1781.

Pero, y este era el pero que “los Gachupines” tenían con cualquier militar español masca vidrios que estuviera dispuesto a armar a la “indiada”.  U es que a su regreso a Méjico, al frente de un ejército victorioso que le era leal a muerte, el virrey Gálvez empezó a pensar seriamente en independizar a México, igual que George Washington había hecho con las colonias británicas.  Y carajos, con sus veteranas tropas mejicanas Gálvez se seguiría, construiría una flota, y tomaría también Cuba, plan que el payaso de Santa Anna también ideo pero que solo Gálvez hubiera hecho realidad.  Hasta fijo una fecha para proclamar la independencia, sería el 12 de diciembre de 1783.  Pero, unas semanas antes, Gálvez amaneció muerto en palacio.  Se sospechaba que había sido envenenado por la santa madre iglesia católica, apostólica y romana.  La puta de Babilonia había vuelto a joder a México, y lo sigue haciendo hasta nuestros días.

E Iturrigaray tenía, a los ojos de “los Gachupines”, la misma pinta que Gálvez.  Y era, además un grandísimo cabrón pues era incondicional de Godoy.  ¡Hasta se decía que metió de contrabando un chingo de mercancía cuando llego a la Nueva España!  Poco respeto les tenia Iturrigaray a “los Gachupines”, y peor, en cuanto oyo la propuesta del Lic. Verdad no mando luego luego que le dieran el garrote sino que hizo saber “…que meditaría si era necesario proclamar la independencia de Méjico, por lo menos hasta que don   Fernando VII fuera liberado y asumiera otra vez el trono…” 

Así pues, lo que Iturrigaray sopesaba era la misma arenga (“¡Viva Fernando VII!”) que Hidalgo uso dos años después.  Se independizaría a la Nueva España y luego se viriguaria.  Era muy remoto que Fernando VII regresara al trono.  La Grande Armee era un trabuco y Napoleón un chingón.  (Solo fue cuando el corso hizo el error de meterse a Rusia que su imperio llego a su fin.)  Ciertamente, el gran Morelos fue el primero que abiertamente proclamo la independencia de México (con equis).  Pero, en la práctica, lo que iba a intentar Hidalgo era lo mismo: independizar a la Nueva España

III.        El Primer Golpe de Estado

Así pues, no tardaron “los Gachupines” en coincidir que Iturrigaray era “un peligro para España”.  La realidad era que a Yermo y el resto de “los Gachupines” les importaba un carajo Fernando VII o quien gobernara con tal de que pudieran seguir mamando de la generosa teta que era (como hoy) la Nueva España.  Había que quitar a Iturrigaray y si, arrestar y meter en la cárcel a Primo Verdad y el resto de los criollos que andaban llenándole la cabeza de humo a la “indiada”.

“Los Gachupines” comenzaron a conspirar.  Tenían plata en abundancia, producto de sus diezmos, de sus minas, de sus haciendas.  Y tenían  una abundancia de incondicionales entre los wannabe de gachupin, los mestizos que ceceaban las zetas para sentirse españoles.  Decidieron que Iturrigaray y el rojillo ese de Primo Verdad “aprenderían a respetar”.

Una noche de septiembre de 1808 tomo lugar el primer golpe de estado en la historia de Méjico.  Yermo encabezo a sus achichincles y tomaron el palacio virreinal.  Arrestaron a Iturrigaray.  Le pusieron grilletes y lo mandaron derechito a Veracruz para que se regresara a España.  Por lo que toca a Primo Verdad, también fue arrestado e igual lo mandaron en grilletes a Veracruz, específicamente a las horrendas crujías de San Juan de Ulúa donde murió de tuberculosis. 

Fue así que por primera vez en la historia de México la derecha, los pacíficos, los potentados, los respetuosos de “las instituciones”, y sus esbirros wannabes habían violado la ley para asegurar que seguirían mamando del presupuesto.  Este horrible precedente continúa hasta nuestros días.

Y ya hechos del poder Yermo y sus incondicionales buscaron un pelele para que ejerciera el mando.   Impusieron a un anciano que ya chocheaba, el mariscal Pedro Garibay, como virrey.  ¿Les suena familiar esto de poner en la silla a un pelele?

Y les mencione que eso ocurrió “una noche de septiembre de 1808”.  ¿Saben cuál?  La noche del quince de septiembre.  Esa fecha no la olvidaría la criollada ilustrada.  Y entre estos estaban Hidalgo, Allende, la corregidora, etc.

IV.       El Retrato

En 1810 Hidalgo tenía 57 años.  No era un anciano ochentón.  La litografía de Claudio Linetti de 1826, cuando todavía vivían testigos presenciales, muestra a un fulano criollo de nariz afilada que ya echo panza pero que todavía es físicamente imponente.  Viste a la chinaca, con camisa con olanes y pantalones acampanados y trae un sombrero de ala ancha.  Alza un crucifijo como arengando a sus fieles a seguirlo.  El pelo ha encanecido.  Pero el sombrero impide ver si es calvo.

Cuando Maximiliano llego a México pocos quedaban vivos que recordaban como era Hidalgo.  El mejor hombre que tenía Max (estaba rodeado de puros conservadores, es decir, de pendejos) era Carlota, la hija del rey Leopoldo de Bélgica, uno de los más grandes genocidas e hijos de puta que han existido.  De tal palo tal astilla.  Carlota convenció a Max que hiciera de Hidalgo un icono, que había que convencer a la “indiada” que el régimen de Max era la consumación de la lucha de Hidalgo.  Para tal efecto Max comisiono lo que sería la versión oficial (hasta nuestros días) de Hidalgo.  Hizo que un cura austriaco allegado a él posara para el retrato.  Si, de ahí nació el cura calvito, ancianito, bonachón.  El mensaje de Max era claro: miren a este viejecito; yo continúo su obra…ustedes sean como él…bonachones…calladitos se ven más bonitos. 

Y sin embargo, ¡al mismo tiempo que Max sacaba a pasear a esta versión del cura unos chinacos con pantalones bombachos, olanes en la camisa, y sombreros de ala ancha andaban, bajo el mando del genial guerrillero Riva Palacio partiéndole la jeta a los zuavos allá en el bajío donde el Hidalgo original, el que andaba vestido de chinaco, no el viejecito que tomaba su chocolatito, hizo su desmadre!  Max cayo en el cerro de las campanas y fue evidente que ni sus esfuerzos de legitimarse montándose en la imagen de Hidalgo, ni su confianza en unos militares mochos pendejos (sobre todo don “Leopardo” Márquez), ni los ruegos de la princesa Salm Salm o la carta de Victor Hugo sirvieron para algo.

V.        El Cura Extraordinario

Este “cura extraordinario”…

… hablaba francés, latín, griego, náhuatl, y otras lenguas indígenas… 

…compraba de contrabando los libros de los enciclopedistas franceses que habían inspirado la revolución de 1793…

…era un chile dulce, un “ladies man”, tuvo muchas amantes, y pobló el Bajío.  Todavía hasta nuestros días se encuentran descendientes de Hidalgo por esos rumbos…

…estableció un viñedo pues le cagaba tener que pagar una fortuna por el vino que a huevo tenía que comprársele a España.  Fue por ello que se metió en una bronca con el gobierno virreinal que le clausuro el negocio y mando arrasar el viñedo...

…tradujo el Tartufo de Moliere al castellano y escenifico esta obra ante la plebe (la cual se supone que despreciaba) y luego hizo a la primera actriz de la obra su amante.  (Esa hazaña de llevar la cultura directamente al pueblo me recuerda como el poeta García Lorca, durante la república española, iba de pueblo en pueblo escenificando las obras del siglo de oro español ante los iletrados campesinos que, oh sorpresa, apreciaban y aplaudían las obras.)…

…permitió que la “indiada” le entrara a la batalla en el Monte de las Cruces, a pesar de que solo tenían machetes y contra los consejos de Allende pues entendía que “…tienen 300 años de agravios que hacerse pagar…”

…aprobó la impresión del “Despertador Americano”, un periódico revolucionario, con retorica más incendiaria que el Granma o La Jornada (neta, léanlo)...

…bajó el estandarte de la Lupe del altar de la iglesia de Atotonilco y se la presento a los indígenas, arengándoles con ella no en castellano sino en mexicano y llamando a la imagen “Tonantzin”.  La noticia cundió como relámpago en la sierra y miles de indígenas se bajaron de ella coreando “¡Tonantzin! ¡Tonantzin!”…

…inspirado por los “droits des hommes” de los revolucionarios del 93 o simplemente porque le asqueaba esa chingadera y, carajos, tenía la oportunidad de hacerlo,  abolió la puta esclavitud en cuanto entro a Guadalajara…

…en cuanto llegaba a un pueblo mandaba vaciar las cárceles diciéndoles a los presos: “Hijos míos, sois libres.  Nuestra justicia no es la de ellos.”  Conste, el revolucionario, el líder insurgente, el cura cabrón decía: “la justicia de ellos”, la justicia que castiga al pobre, la de los ricos, la de “los Gachupines” de Yermo, la justicia que le da impunidad al poderoso.  ¡Y todavía hay quienes afirman que Hidalgo no era radical y revolucionario!  Esta acción es digna de un Praxedis Guerrero…

Ah, pero la derecha nos insiste en la imagen del Hidalgo que era calvito, bonachón, y tomaba sus chocolatitos.  Si creemos la versión maximilianista y del régimen cristero tal vez fue una malinterpretación o un simple error lo que hizo, a la mejor ya chocheaba.  La misma iglesia ahora lo reclama y trata de encaramarse en su imagen  (igual que Max y Carlota lo intentaron en su día) olvidando como lo excomulgo y lo persiguió con saña.  Y hoy, gracias a la Chucky, los niños mexicanos conocen menos a Hidalgo que a Mickey Mouse (Fidel Castro dixit).

VI.  Esa Noche

Sí, hay varias versiones de lo que paso esa noche de 1810.  Pero la que se ha hecho dogma es la de don Manuel Payno, escrita más de cincuenta años después de los hechos. 

La conspiración era un desmadre.  Medio Guanajuato sabía que se tramaba algo.  En las cantinas se discutía como se mandarían a los españoles de regreso a su casa.  En las tertulias de la corregidora había más soplones que militantes.  Hidalgo había asistido a esos “círculos de estudio” pero no se había involucrado mucho.

El que era el motorcito de la conspiración era don Ignacio Allende, capitán del Regimiento de Lanceros de la Reina.  Hablaba con el que se dejara, tratando de reclutarlo.  Varios militares en los que confió advirtieron al gobierno virreinal de sus actividades.   Era cuestión de tiempo antes de que los levantaran.  Pero al virrey recién llegado de España, Francisco Venegas y Saavedra, le pareció que no ameritaba mandar tropas a Guanajuato.  Con mandar unos alguaciles a aprender a esos revoltosos bastaba.

Y ahí nace el rollo de doña Josefa alertando a un criado (en realidad el vecino de la planta de abajo) que cabalga toda la noche (fueron varios los que fueron mandados a alertar pero solo uno llego) a advertir a Allende y Aldama porque quesque la conspiración había sido descubierta.  Exactamente que se iba a disque descubrir es dudoso pues, repito, medio Guanajuato y hasta el limpia bacinicas del virrey sabían que iban a soplar vientos de fronda.  El resultado, de acuerdo a este rollo, es que Allende y Aldama conferencian con Hidalgo (¿por qué?  Hidalgo no se había involucrado tanto).  Y el resultado es que Allende decide pelarse a la sierra pues conoce poder del gobierno virreinal.  Aldama haría lo que dijera Allende. 

Hidalgo es el que se opone y dice ¡basta!  Exclama lo de “es hora de matar gachupines”.  O sea, ¿el dulce cura viejecito y chocolatero insiste en que es hora de mostrar huevos y de derramar sangre?  ¿Y no es “gachupin” don Miguel?  ¿No cecea las zetas también?  ¿Cómo puede entonces pedir que haya que rebanarles el pescuezo a los españoles?  No suena lógico, lector, a menos que don Miguel se estuviera refiriendo a “los Gachupines”, los de Gabriel Yermo.

¡Y todo esto toma lugar exactamente a los dos años del cruento golpe de estado que hicieron “los Gachupines” en 1808 derrocando a Iturrigaray!   Insisto y repito, noten la coincidencia de las fechas: 15 de septiembre de 1808 y 15 de septiembre de 1810.

Yo no sé, pero don Manuel Payno a veces escribía borracho (casi todos nuestros escritores del siglo XIX eran bien pipas, vean a Prieto).  Y si, el autor del Fistol del Diablo y los Bandidos de Rio Frio era bien rollero.  Pocos testigos vivían cuando escribió su historia “La Noche del 15 de septiembre de 1810”.  No concibo a un Allende dispuesto a pelarse al monte.  Más bien creo que se iría derechito al cuartel de los Lanceros de la Reina para soltar “los perros de la guerra” [1] (casi todo el regimiento lo siguió una vez que comenzó la bola).  Si Hidalgo no se había involucrado mucho creo que fue por prudencia (carajos, como dije, la mitad de los asistentes a los círculos de estudio de doña Josefa era agentes de gobernación del gobierno virreinal). 

Imagínese usted cual vecino de Dolores esa madrugada cuando el cura empieza a chingar con las campanas.  A menos que el cura no le hubiera estado inculcando ideas levantiscas en la homilía por un buen tiempo usted lo hubiera mandado a la chingada cuando proclama eso de “muera el mal gobierno”, ¿verdad?  No, Hidalgo tuvo que haber hecho labor de zapa, cambiándoles la mentalidad a los vecinos de Dolores.  Si no, no lo hubieran seguido.  Hubieran seguido de “lupitanos”, resignados a que “ansina son las cosas y no van a cambiar”, y solo un milagro de la Lupe nos quitaría el mal gobierno. 

Que quede claro.  Los vecinos que siguieron a Hidalgo eran hombres libres, que sabían a lo que iban, que no les importaba si los mataban, que sabían lo criminales y ladrones y nefastos que eran “los Gachupines” de Gabriel Yermo, que estaban dispuestos a cambiar “el mal gobierno” que esos cabrones habían implantado.  Y hacer eso, cambiarle la mentalidad a la masa agachona, y encabezarlos en una revuelta, sacar a los presos de las cárceles porque “su ley no es la nuestra” y mandar al diablo a “las instituciones”, solo lo hace un revolucionario.  O sea, imagínense un Pancho Villa que dice misa y habla francés y latín y griego y escenifica el Tartufo.  Ese era Hidalgo pues tal era su ACTUAR y las acciones de un hombre son más elocuentes que sus palabras.

VII.      Hidalgo Vive

La cabeza la colgaron en la Alhóndiga, pa que la “indiada” se enseñara a respetar.  Inconscientemente, Calderón volvió a emular al virrey.  En el 2010 sacaron a pasear esos huesos y los exhibieron en palacio nacional, para que la “indiada” entendiera que esos hombres ya están muertos, que ya no hay hombres como ellos hoy, que ahora lo que tienen que hacer es cantar “sha-la-la” o si no, callarse, como aconseja el rey de España, pues calladitos se ven más bonitos.

Pero el cura terco y cabrón ese vive.  No ha muerto.  Hay un soplo de él en Solalinde, en el obispo Vera, en los otros clérigos que ayudan a los migrantes, los más jodidos de los jodidos.  Se volvió a manifestar en los setentas, con el padre Ernesto Cardenal allá en Nicaragua que peleo con los sandinistas, al que el polaco regaño por no darle las nalgas a Reagan, y que fue el primer ministro de cultura del sandinismo y llevo a cabo la hazaña de erradicar el analfabetismo en esa nación.  Ah, y por cierto, don Ernesto es mejor poeta que el mentado Sicilia y hoy vive en la más horrible miseria pues el régimen hoy lo desprecia.

Si hoy viviera Hidalgo no sería incondicional de Perverto Rivera o jugaría golf con Pomesimo Seempeda o condenaría a los gays como el cardenal Boca de Bagre.  Tampoco andaría besándole el escroto al usurpador o la charanga a Mascas Mota o la calva al narco de don Capulina Beltrone. 

Usted, lector, puede verlo todavía, a su fantasma.  Este ha estado el plantón de Reforma exigiendo voto por voto y casilla por casilla, se le ha visto leyendo a Marx o peor, a Rius y al Chamuco, anda haciendo teatro guerrillero para llevarle cultura al pueblo a ver si ansina se desapendeja un poco de la caja idiota,  anda tratando de cambiarle la mente a la gente, como lo hizo con los vecinos de Dolores, para que ya no sean tan borregos, lo madrearon en Atenco, se rehúsa a pagarle a la CFE, estuvo en las barricadas en Oaxaca el día de muertos del 2006 cuando los oaxaqueños le partieron la madre a los robocops del enano borrachín que trataban de cerrar la universidad, ha hecho balconeos de gastos pendejos, protesto en la embajada yanqui contra el intervencionismo de esos cabrones, lo amenazaron en Puebla cuando protesto contra la base militar yanqui que ahí se construye, libera casetas, y si, anda en la caravana pero ya no respeta al pendejo ese del poeta Sicilia, y hasta encabeza a las autodefensas (vean al curita ese de Apatzingan).

Y si los mexicanos conocieran a ese cura levantisco, chile dulce, irreverente, y cabrón, si se olvidaran del dulce viejito bonachón, “los Gachupines” volverían a conocer lo que es amar a Dios en tierra de indios.  Por eso es que el régimen todavía le teme e insiste y se desgañita gritando: “¡Que está muerto, carajos!  ¡Vean sus huesos secos y su craneo!  ¡Muerto!  ¡Muerto!”

FIN

Mario Quijano Pavón

[1] “Cry havoc!  And let loose the dogs of war” – Shakespeare, discurso de Marco Antonio en su obra “Julius Caesar”




Saturday, April 19, 2014

COMO NO PAGAR NI EL IVA NI EL IEPS EN LA GASOLINA O EN CUALQUIER OTRA MERCANCIA O SERVICIO #INGAPE #GastosPendejos

COMO NO PAGAR NI EL IVA NI EL IEPS EN LA GASOLINA O EN CUALQUIER OTRA MERCANCIA  O SERVICIO

Esta nota consiste de tres partes.  Primero, COMO hacerlo.  Segundo, las sanciones con que el gobierno amenaza por hacerlo y las razones por las cuales NO se aplican.  Y tercero las conclusiones.  Por favor lea con atención toda la nota y difunda esta información pues entre más mexicanos participen más pronto doblegamos al gobierno de narcos y rateros impuestos por EEUU para mantener jodido a México.

 I. COMO hacerlo 

 Aquí está un video donde se muestra como NO pagar impuestos en la gasolina: https://www.youtube.com/watch?v=Wgz7ZEM9OKE 

 o Al momento de cobrarle a usted la mercancía el comerciante indica que está dispuesto a recibir compensación a cambio;

 o Si usted paga tal mercancía –y solamente la mercancía— NO está incurriendo en un “apoderamiento sin consentimiento” o sea robo;

 o Si no hay robo la policía no puede actuar de oficio o a requerimiento del comerciante;

 o Después de pagar solamente por la mercancía indíquele al comerciante que está haciendo un acto de desobediencia civil y que se rehúsa a pagar los impuestos;

 o Al anunciar su intención usted NO está cometiendo engaños o aprovechándose de errores, requisitos para una defraudación fiscal (artículo 108, ver sección II);

 o Si el cajero se queja de que le cobraran a ellos preséntele copia de la ley federal del trabajo donde se indica que el empleado no puede ser sancionado en esos casos (ver https://dl.dropboxusercontent.com/u/6517383/MANUAL/MANUAL%20LEGAL.pdf) y que si los patrones hacen tal están violando la ley;

 o Pídale al cajero que llame al supervisor e indíquele que usted está haciendo un acto de desobediencia civil;

 o Explique que no está incurriendo en engaños o aprovechándose de errores por lo cual no está cometiendo una defraudación fiscal;

 o En todo casi indique que quien debe de presentar querella debe ser Hacienda (artículo 92, ver sección II);

 o Rehúsese a dar sus datos personales pues ningún comerciante puede garantizar la privacidad de estos a menos que haya una orden judicial para el caso;

 o Si se presenta un policía indíquele que en el caso de defraudación fiscal (artículo 108) la única autoridad que puede actuar es el Ministerio Público Federal a requerimiento de Hacienda y por lo tanto el policía no puede actuar en contra de usted SIN ORDEN DE ESE MINISTERIO pues sería abuso de autoridad;

 o Explíquele a todos que el rehusarse a pagar impuestos no califica el delito de defraudación fiscal (artículo 108); y

 o Solicite que le permitan irse con su mercancía. 

 Aquí está el tríptico de la Desobediencia Civil: https://dl.dropboxusercontent.com/u/6517383/MANUAL/TRIPTICO2.pdf 

 II. Sanciones en el Código Fiscal de la Federación 

 De entrada el Código Fiscal de la Federación (ver http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/8.pdf) indica que los impuestos se deben de pagar a huevo: 

 "Artículo 1o.- Las personas físicas y las morales, están obligadas a contribuir para los gastos públicos conforme a las leyes fiscales respectivas." 

 Las sanciones por la llamada “defraudación fiscal” están en el artículo: 

 "Artículo 108  

 Comete el delito de DEFRAUDACIÓN FISCAL quien con uso de engaños o aprovechamiento de errores, OMITA total o parcialmente EL PAGO de alguna CONTRIBUCION u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.  

 La omisión total o parcial de alguna contribución a que se refiere el párrafo anterior comprende, indistintamente, los pagos provisionales o definitivos o el impuesto del ejercicio en los términos de las disposiciones fiscales.  

 El delito de defraudación fiscal SE SANCIONARÁ con las penas siguientes:  

 I.- Con PRISIÓN de tres meses a dos años, cuando el monto de lo defraudado no exceda de $500,000.00.  

 II.- Con PRISIÓN de dos años a cinco años cuando el monto de lo defraudado exceda de $500,000.00, pero no de $750,000.00.  

 III.- Con PRISIÓN de tres años a nueve años cuando el monto de lo defraudado fuere mayor de $750,000.00.  

 Cuando no se pueda determinar la cuantía de lo que se defraudó, la pena será de tres meses a seis años de prisión." 

 El 108 es claro: es necesario que usted utilice engaños o se aproveche de errores del comerciante para cometer un fraude fiscal. Pero si usted ha declarado que está llevando a cabo una acción de desobediencia civil y que se rehúsa a pagar el IVA y/o IEPS entonces NO hay tal engaño o aprovechamiento de un error. 

 En todo caso, HACIENDA ES QUIEN DEBE LEVANTAR DEMANDA EN CONTRA DE USTED y aquí se demuestra: 

 "Artículo 92.- Para proceder penalmente por los delitos fiscales previstos en este Capítulo, será necesario que previamente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público:  

 I. Formule querella, tratándose de los previstos en los artículos 105, 108, 109, 110, 111, 112 y 114, independientemente del estado en que se encuentre el procedimiento administrativo que en su caso se tenga iniciado.  

 II. Declare que el Fisco Federal ha sufrido o pudo sufrir perjuicio en los establecidos en los artículos 102 y 115.  

 III. Formule la declaratoria correspondiente, en los casos de contrabando de mercancías por las que no deban pagarse impuestos y requieran permiso de autoridad competente, o de mercancías de tráfico prohibido.  

 En los demás casos no previstos en las fracciones anteriores bastará la denuncia de los hechos ante el Ministerio Público Federal." 

 O sea, dado que la violación es al artículo 108 el Ministerio Público Federal no puede actuar hasta que hacienda formule querella. Y la policía local solo podrá actuar si hay requerimiento por parte del Ministerio Público Federal. 

 Por otra parte el delito de defraudación fiscal (artículo 108) no será calificado por REHUSARSE A PAGAR. De acuerdo al mismo 108: 

 "El delito de defraudación fiscal y los previstos en el artículo 109 de este Código, serán calificados cuando se originen por:  

 a).- Usar documentos falsos.  

 b).- Omitir reiteradamente la expedición de comprobantes por las actividades que se realicen, siempre que las disposiciones fiscales establezcan la obligación de expedirlos. Se entiende que existe una conducta reiterada cuando durante un período de cinco años el contribuyente haya sido sancionado por esa conducta la segunda o posteriores veces.  

 c).- Manifestar datos falsos para obtener de la autoridad fiscal la devolución de contribuciones que no le correspondan.  

 d).- No llevar los sistemas o registros contables a que se esté obligado conforme a las disposiciones fiscales o asentar datos falsos en dichos sistemas o registros.  

 e) Omitir contribuciones retenidas, recaudadas o trasladadas.  

 f) Manifestar datos falsos para realizar la compensación de contribuciones que no le correspondan.  

 g) Utilizar datos falsos para acreditar o disminuir contribuciones.  

 h) Declarar pérdidas fiscales inexistentes." 

 NO, no hay nada que indique que la defraudación fiscal se califica como tal cuando usted se REHUSA A PAGAR. 

 Si el comerciante quiere saber quién es usted para reportarlo a Hacienda entonces usted puede rehusarse a darle sus datos personales (nombre, domicilio, etc.) a menos de que haya una orden judicial para tal caso. Así pues, aunque llamen a la policía local esta NO puede actuar de oficio en contra de usted pues solamente lo puede hacer a solicitud del Ministerio Público Federal y eso sería hasta que hacienda levante cargos.  

 III. Conclusiones 

 o Si usted paga por la mercancía y solamente por la mercancía no hay “apoderamiento sin consentimiento”;
 
 o Si no hay “apoderamiento sin consentimiento” entonces no puede actuar un policía bien de oficio o en base a que lo llamo el comerciante;

 o Aunque el articulo 1 requiere que se paguen impuestos el rehusarse a pagar el IVA y/o IEPS NO es defraudación fiscal pues si usted declara abiertamente que está haciendo un acto de desobediencia civil NO está usando engaños o errores para no pagar (artículo 108);

 o Hacienda es quien debe de presentar querella por una defraudación fiscal en el caso del articulo 108 (artículo 92);

 o El Ministerio Público Federal NO puede actuar de oficio cuando se trata del 108 a menos que haya querella previa de Hacienda (artículo 92);

 o Un policía municipal o estatal no puede actuar a menos que hacienda haya presentado querella y el Ministerio Público Federal emita una orden a esa policía municipal o estatal y si el policía actúa sin tal orden sería un abuso de autoridad;

o Ningún comerciante puede requerirle sus datos personales a menos que haya una orden judicial de por medio;

 o O sea, violar el artículo 1 seria defraudación fiscal (artículo 108) pero esta no se califica si se rehúsa usted a pagar. 

 Así pues, DESE UNA REBAJA EN SUS COSTOS DE LA GASOLINA Y EL RESTO DE SUS INSUMOS…NO PAGUE IMPUESTOS SOBRE LA GASOLINA O CUALQUIER OTRA MERCANCIA O SERVICIO (por ejemplo, las cuotas en las autopistas).  Acuérdese: ni Slim ni Azcárraga ni Claudio X. González pagan impuestos.  ¡Es hora de que a USTED también “le haga justicia la revolución”! 

 ¡DIFUNDA ESTA INFORMACION PARA QUE MAS MEXICANOS SE ENTEREN DE QUE NO TIENEN POR QUE REGALARLE SU DINERO AL GOBIERNO RATERO!

Wednesday, September 25, 2013

BRG-005 - Lista de Enlaces



1. Los enlaces a las formas y las instrucciones para forzar una consulta popular sobre PEMEX están aquí.  Bajelos, llenelos, mandelos, no tiene que ir a firmar a ningun lado:
http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-007-enlaces-las-formas-y-las.html

2.  Carta a los soldados mexicanos
http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/08/carta-los-soldados-mexicanos.html

3.  ¿Qué es la propuesta del INGAPE?


http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/08/edu-004-que-es-la-propuesta-del-ingape.html

4. El ABC de Petroleo - para que entiendan que pedo con todo esto... http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/08/edu-002-el-abc-del-petroleo.html

5. ¿Dónde hay balconeos y eventos de recolección de firmas?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-006-lista-de-eventos-del-ingape.html

6. Lista de los brigadistas del INGAPE - contactelos para recolectar firmas

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-001-lista-de-brigadistas-del-ingape.html

7. ¿Cómo hacerse brigadista del INGAPE?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-003-como-hacerse-brigadista.html

8. ¿Dónde puedo ir a firmar?  (Puntos fijos de recolección)

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-002-puntos-fijos-de-recoleccion-y.html

9. ¿Cómo puedo hacer que mi negocio sea un punto fijo de recolección de firmas?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/brg-004-como-puedo-hacer-que-mi-negocio.html

10. ¿Cuáles son los gastos pendejos de PEMEX?

http://losgastospendejosdelprian.blogspot.com/2011/03/gastos-de-pemex.html

12. Manual de los brigadistas

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/edu-002-manual-de-los-brigadistas-del.html

12. ¿Por qué no se debe PRIvatizar PEMEX?
http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-007-por-que-defender-pemex-de-la.html

13. ¿Por qué no bajara la gasolina si los extranjeros ponen refinerías?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-002-no-bajara-la-gasolina-si-los.html

14. ¿Qué hay que hacer para que PEMEX vuelva a estar al servicio de México?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-005-los-sentimientos-de-la-nacion.html

15. ¿Los mexicanos necesitan a los extranjeros para encontrar, extraer y refinar el petroleo?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-004-los-mexicanos-tienen-la.html

16. ¿Qué puede ser PEMEX si se le administra con patriotismo?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-003-lo-que-pemex-puede-ser-si-se-le.html

17. ¿Qué es el esquisto bituminoso y que daño ecológico su explotación puede causarle a México?

http://cerrodelascampanas.blogspot.com/2013/07/dif-006-lo-que-usted-debe-saber-sobre.html

18. ¿Qué otras transas hay en PEMEX?

http://losgastospendejosdelprian.blogspot.com/2011/04/las-transas-de-pemex-con-un-hospital-de.html

Sunday, September 01, 2013

Narco, Mojado, o Puta - Telenovela


Narco, Mojado, o Puta – Telenovela
 
Por Mario Quijano Pavon
 
Estos eventos toman lugar en el año 2033.  En todas las telenovelas los personajes tienen dos nombres.
 
Capítulo I – Cuando los Hijos se Van…a Chingar a su Madre a otro Lado
 
En un hogar antaño de clase media…ahora de clase media-baja…más bien de baja, pero no les diga porque se encabronan…vemos a una pareja de mediana edad, Eufemio Rafael, burócrata desempleado recientemente y Enriqueta Felipa, su esposa y ama de casa.
 
Entra el hijo menor, Toribio Brayan…
 
--Papá, mamá, ya me voy, me voy a subir a “la bestia” e iré a matar pollos en Yoryia. Aquí no hay futuro.
 
 --Estas seguro que solo de narco/de mojado/de puta podrás sobrevivir?
 
 --Pos es que no hay nada más. Ni caso tuvo que estudiara. No hay trabajo. De por si, ustedes se están muriendo de hambre.
 
 --Nos acabamos de comer al gato para no pagar impuestos sobre él.
 
 --Es lo que digo, papá, mamá, el gobierno nos jode y nos está matando de hambre y ustedes pegadotes a la tele.
 
 --No digas eso. Esos son comunismos.
 
--¡San Camilo Martir protegenos de los comunismos!
 
--Además, nosotros le dimos "me gusta" a los gastos pendejos.
 
 --Ah sí, y eso nada más hicieron? Salieron a la calle a divulgar la información y despertar a la prole?
 
 --Ay no! La gente decente no se roza con los nacos!
 
 --Y es por eso que hoy yo tengo que irme de narco/de mojado/de puta. Adiós! Me avergüenzan! Me dan asco! Ojala no los vuelva a ver en toda mi vida!
 
 --Ay vieja se enojó!
 
 --Olvídalo Eufemio Rafael.  Ese muchacho era el último que nos quedaba. Los otros ya se fueron igual. Entre menos burros más olotes, que caray.  Ahora pon la tele. Va a empezar la telenovela. Mientras le doy cuello al perro para cenarlo...
 
(comerciales del osito diabólico)
 
II.      Con Hacienda Hemos Tocado
 
--Enriqueta Felipa, ya mataste al perro?
 
 --No, Eufemio Rafael, pinche Firulais es muy rápido para mí y yo ya no puedo correr por la lonja.
 
 --Pos apúrate viejita, orita empieza la rosa de Guadalupe.
 
 --Espérate, viejo, creo que hay alguien en la puerta, deja veo.
 
 --¿Usted es la señora de la casa?
 
 --Si señor, que se le ofrece?
 
 --¿Tienen perro?  Lo oí ladrar desde la calle.
 
 --¿Y oste quién es?
 
 --Soy inspector de Hacienda así que me debe de respetar!
 
 --Ay, patroncito chulo, por favor, no se ofenda. Sí, tenemos perro.
 
 --¿Quién es vieja?
 
 --Es un señor del gobierno viejo. Quiere saber del perro.
 
 --Exijo que me muestre la tarjeta Perromex con la que dieron de alta a su perro.
 
 --Deja hablo con él, vieja. Mire, señor, no sabemos nada de esa tarjeta.
 
 --¿Como? ¿No han visto los spots de Televisa? Se debe traer en el collar del perro. Trae un chip integrado. Por cada minute que el perro siga "activo" hacienda recibe un reporte para saber cómo cobrarles.
 
 --Ah caray, es que a veces nos cortan la luz por no pagar y no podemos ver todos los spots.
 
 --¡Eso es muy grave! No tener la tele prendida todo el tiempo y ver los spots del gobierno es contra la ley.  Voy a tener que hacer una denuncia con la PGR.
 
 --Por favor, patroncito, ¡no nos denuncie! Mire, si quiere, mi esposa le da las nalgas.
 
 --Nel, está muy jodida su vieja ya. ¿Se puede mochar?
 
--Ay, patroncito, me corrieron del IMSS ahora que lo privatizaron y apenas si tenemos para comer.  No tengo ni un quinto.
 
--Pos orita llega la chota.  ¿Y ese viento? Apareció de repente.
 
 --¡Es la rosa de Guadalupe!  ¡Virgen santísima de Guadalupe! ¡Protégenos!
 
 --No sé qué me está pasando. ¿On toy?  OK, los dejare ir esta vez.  ¡Pero mañana regreso! Más vale que tenga su Perromex ya.
 
--Gracias patrón.  ¿Dónde saco la Perromex?
 
--En la oficina de recaudación de Hacienda.  Se van a las tres de la mañana pues siempre hay cola.  Y llevan su IFE, acta de nacimiento, pelos de las bolas del perro si es macho o de la charanga si es perra, y el agua del bautizo y el acta de nacimiento de sus abuelitas.  Es fácil de tramitar pero se requiere documentación en regla.
 
 --¡Se fue viejo! ¡La rosa de Guadalupe nos salvó!
 
 --¡Ni madres!  ¡Mañana regresa el hijo de la gran puta!
 
--¿Vas a quitarle pelos a las bolas del Firulais?  Por ahí tengo los pomos del agua de bautizo de nuestras abuelas.  Los usamos cuando fuimos a pagar el predial.
 
--¡Ni madres!  A toda costa, vieja, hay que hacer tamales del Firulais ¡o nos lleva la chingada!   
 
(spots del gobierno sobre la tarjeta PERROMEX)
 
Capitulo III – El Talco de Marsella
 
--Eufemio Rafael! Te tengo excelentes noticias!
 
 --Que paso vieja? Ya agarraste al Firulais?
 
 --Ya es tamales, viejo. Ahora que venga el inspector de hacienda a checar si sacamos la Perromex le doy unos.
 
 --No! Necesitamos que esa tamaliza aguante la quincena. La puta tarjeta de Soriana no nos duró casi nada!
 
 --OK, le daré solo un tamal, Eufemio Rafael!
 
 --Pero, y que noticias tienes?
 
 --Lupercio Antonio, nuestro hijo, me mandó una carta.
 
 --Ah, ¿el que se metió a narco? ¿No estaba en el bote?
 
 --Si viejo, pero parece que ya lo dejaron salir. Quesque la orden vino "de arriba". Y espérate, eso no es todo, me mando una feria, 5000 en unos billetes rete raros.
 
 --A ver deja verlos...si serás pendeja, Enriqueta Felipa, esos son euros! Valen un chingo!
 
 --Ah, es que ya ves que el metió talco a Marsella. Quesque los chamacos franceses se rozan mucho decía y necesitan mucho talco en los pañales.
 
 --Puta madre! Le podíamos haber dado su mordida al chango de hacienda y no tendrías que haber hecho tamales al Firulais!
 
 --Ya es tarde, Eufemio Rafael, ahora no hay que dejar que se desperdicien los tamales.
 
 --Bueno, yo mientras voy a guardar esta billetiza en el baúl que tengo enterrado.
 
 --No los vas a depositar en el banco Eufemio Rafael?
 
 --Ni madres!  El puto gobierno cobra impuestos por depositar y luego van a querer que me moche o que demuestre de donde vino.
 
--Deja algo aparte.  Esto fue, estoy segura, un milagro de San Judas Sinforoso, el patrón de los pendejos.  Tenemos que darle una feria al pagrecito.
 
--¿A ese viejo degenerado? 
 
--Es que necesita nueva Hummer, asi lo menciono en la homilía.
 
--¡Pos que se la pida a los ricos!
 
 
--¡Eufemio Rafael!  ¡Esos son comunismos!  ¡No critiques a la santa iglesia católica!  Acuerdate lo que te dijo el compadre.
 
--Si, quesque si me uno a la orden tercera tendré mejor oportunidad de volver a entrar al gobierno.
 
--¡Pos hazlo, Eufemio Rafael!
 
--Pero es que quieren que porte habito.  ¡Voy a parecer el tío Lucas!
 
--Demostrara tu celo y devoción.  Hoy México necesita mucha pero mucha fe.  Así lo dijeron en la televisión.  Acuérdate Eufemio Rafael: el cambio está en ti. 
 
--Deberíamos de haber mejor metido a Micaela Ponciana a monja.  Así la iglesia la mantendría. 
 
--Mi hija no estaba para vestir santos.  No era feita.
 
--¿Qué has sabido de Micaela Ponciana?
 
--Pos andaba de puta en la Merced.  Pero creo que le ofrecieron que hiciera una audición en Televisa.
 
--O sea, ¿le va a dar las nalgas a alguien ahí?
 
--Pos tal vez, ¿y qué?  ¡Mi hija no se hubiera metido de puta si tú no hubieras perdido tu chamba!
 
--¿Y qué chingaos querías que hiciera?  Tenían que poner el IMSS a la altura de Gringolandia, o sea, que solo los ricos puedan curarse.  ¡Y mi chamba valio verga!  Yo ya estoy viejo y nadie me da chamba.
 
 --Tendrías chamba si no anduvieras predicando comunismos y siguieras rejego y no vestirte como el Tío Lucas.
 
--Bueno, chingaos, buscare onde puedo robarme un habito.  Ah, ¡y si Micaela Ponciana se mueve bonito y le dan chamba en Televisa pos que se moche la cabrona!   Estoy seguro que ya sabe coger.  ¡A la mejor hasta llega a ser primera dama!
 
Enriqueta Felipa se persigna y se arrodilla frente a la imagen de la guadalupana.
 
--¡Virgencita de Guadalupe!  ¡Haz que mija consiga chamba en Televisa!  ¡Que se mueva bonito y haga venir al que la entrevista!  ¡Aaaamen!
 
(comerciales de Gualmar)
 
IV.     El Padrote
 
En un cuarto modesto vemos a una pareja en la cama…acaban de follar…él es un fulano toscote…ella es una joven de no malos bigotes…ambos estan encuerados y están fumando un carrujo…
 
--Maicol Tizoc, te debo decir algo.
 
--¡Puta madre!  No me vayas a salir que tengo que pagar otro aborto.  Pinche vieja, usa la píldora.
 
--No, no se trata de eso.  Despreocúpate.
 
--Entonces, ¿Qué chingaos quieres Micaela Ponciana?  ¿Qué no te gusta el cuartote este? ¡Tiene hasta un foco!  ¿No te he estado protegiendo todo este tiempo?  Oste es mi favorita, ¿a poco no?  Yo la quiero mucho.
 
--Pos si, has sido buen padrote, Maicol Tizoc, eso ni dudarlo.  Pero, sabes, yo quiero evolucionar…realizarme…
 
--O sea, ¿ser puta no llena tus aspiraciones?  ¿No eres comunista acaso?  Esos cabrones siempre les andan llenando a las viejas la cabeza de humo.
 
--¡No juzgues Maicol Tizoc!  Yo estudiaba en la universidad hasta que al país se lo llevo la chingada.
 
--Y te recogí cabrona, acuérdate.  Andabas de pendeja en Sullivan sin nadie que te protegiera.
 
--Pos sí, no lo olvido.  ¡Ay!  Esto es muy difícil para mí.  Tratare de ser breve.  ¿Te acuerdas del chavito pirrurris ese que me contrato el viernes?
 
--Ah, si, le cobre bien al cabrón y no objeto al pagarme.
 
--Pos hablamos brevemente.  Me dio su tarjeta.  Se llama Polito Chedraui Servitje.  Es un gallón en Televisa.  Le guste.  Dice que como soy “blanquita” pos podría entrar a Televisa.  En unos días me van a hacer audición.  Hace muchos años mis viejos podían pagarme clases de ballet y de danza. Y se expresarme y hasta hablo tantito inglés. 
 
--No entiendo Micaela Ponciana.
 
--Te voy a dejar Maciol Tizoc.  Me voy a Televisa.  ¡Si juego mis cartas bien hasta podría llegar a ser primera dama!
 
--¡Con una chingada que no te vas cabrona!  ¡Primero te mueres pendeja!
 
Maicol Tizoc le da unas cachetadas.  Micaela Ponciana grita y se trata de defender.  Ella se lanza encuerad por las escaleras con Maicol Tizoc siguiéndola igual de encuerado.
 
Micaela Ponciana emerge gritando en medio de la calle. Es un barrio de mala muerte.  La gente la ve azorada.  En eso se detiene una limusina frente a ella.  Dos hombres toscotes se bajan.  Maicol Tizoc aparece con un cuchillote.  Los dos toscotes lo desarman con facilidad y lo sujetan.  Se baja de la limusina un fulano vestido con traje de Saville Row, corbata de seda, un chingo de oro, sombrero y zapatos italianos.  Otro toscote sujeta a Micaela Ponciana.
 
--¿Y usted quien chingaos es?  --exclama Micaela Ponciana.
 
--Hermana, ¿no me reconoces?
 
--¡Lupercio Antonio!  ¿Pos no que te iban a extraditar a Gringolandia?
 
--Ni madres.  Llegue a un arreglo con los gringos.  ¿Y este cabrón quién es?
 
--¡Ándese con cuidado amigo!  ¡Yo soy Maicol Tizoc Turrubiates comandante de la PGR!
 
--Es mi padrote, Lupercio Antonio.
 
--¿De la PGR?  ¿Con quién está asignado?
 
--Soy del grupo del Licenciado Salsipuedes.
 
--¿Ese pendejo?  ¿Sabe usted quién soy?
 
Lupercio Antonio le murmura un nombre a Maicol Tizoc.  Este se pone todo pálido y se pone de rodillas.
 
--¡Patroncito chulo!  ¡Por esta cruz que no quería yo joder a la morra!
 
--¿Te puso la mano encima hermana?
 
--Nomás tantito Lupercio Antonio.
 
--¿Tantito?  ¿Y este pinche cuchillote que portaba?  A ver, muchachos, agárrenmelo bien que lo voy a capar.
 
--¡Patrón!  ¡Por lo que más quiera!  ¡Perdón!  ¡No era mi intención!
 
--Déjalo Lupercio Antonio, por favor.
 
--¿Estas segura, hermana?
 
--Es un pobre pendejo.  No vale la pena que manches tu ropa con su sangre.
 
--Bien, nomás porque lo pide mi hermana.  A ver, muchachos, llévenlo al callejón y le dan una calentadita pero no lo maten.  Quiero que se acuerde de esto por mucho tiempo.
 
Lupercio Antonio tapa las desnudeces de su hermana con un abrigo.
 
--Hermana, vente conmigo.  Supe que andabas de puta y vine a buscarte.  Tengo una suite presidencial en un hotel del centro.
 
--¿Me vas a poner a follar con gente de la jai?
 
--No, pendeja.  Olvídate de esa vida.  Quiero que te recuperes.  Te mandare un modisto para que te hagan unos trapos.  Y te daré lana para que vayas de shopping a Polanco. 
 
--¿Y eso?
 
--En tres días tengo una reunión muy importante con unos gallones del gobierno y unos gringos y quiero que te veas muy bien y me acompañes.  Si vas a putear pos que sea entre gente de calidad.
 
--Ya tengo una audición en Televisa, hermano.  No creas que no tengo iniciativa.
 
--¿Con quién en Televisa?
 
--Se llama Polito Chedraui Servitje y creo tiene hueso ahí.
 
--Ah, sí, ese cabrón está a cargo de los noticieros.  Le suplimos talquito a él y López Droguira.  Mira, haz tu luchita por ese lado y nomas me ayudas a apantallar a estos cabrones.  ¿Estamos?
 
--Por mi muy bien.  Oye, ¿Qué has sabido de los viejos?
 
--Sé que se andaban muriendo de hambre.  Me sobraba un cambio y se los mande para que se ayudaran.
 
--¿Solo les diste una limosna?
 
--Si.  Me caen de la chingada.  De haber seguido sus consejos hubiera acabado la universidad y andaría de muerto de hambre con un titulito de ingeniero y cobrando un salario de hambre.  Esa pinche mentalidad clasemediera que se cargan vale para pura y celestial chingada.  Lo mejor que me pudo ocurrir fue meterme a los “negocios”.   En México no hay futuro a menos que te metas a narco, o te vayas de mojado, o te metas de puta.
 
--Si lo sabré yo, Lupercio Antonio, si lo sabré yo.
 
(comerciales de SoPRIana)
 
V.       El Profesor
 
Chicago.  Esta nevando de la chingada.  Enfrente de un Home Depot se acurrucan uno mojados.  Todos están mal vestidos y medio azules por el frio.
 
--¡Con una chingada que creo que ya no siento el pito!
 
--Y yo quiero mear –se queja un muchacho, nuestro conocido Toribio Brayan.
 
--¿Tú eres nuevo verdad? –le dice un hombre viejón.
 
--Si, acabo de llegar.
 
--Pos mira, vete a la esquinita esa y ahí meas.  No expongan el pito a la ventisca o se te va a congelar.
 
--Pero, ¿Qué si vienen a recogernos?
 
--Yo te llamo, chavo, como dicen los gringos, trost mi.
 
Toribio Brayan se dirige a la esquina.  Con sus dedos medio congelados batalla mucho para abrir su bragueta.  En eso se oye una conmoción.
 
--I need three!  Only three –indica un gringo con una pickup indicando que solo quiere tres mojados.  Hay, sin embargo, como treinta arremolinados a su alrededor.  Tres alcanzan a subirse al pickup.  Un cuarto lo hace también y los tres abordo lo avientan fuera.
 
--¡Hijo de la chingada!  ¿Pos no que me iban a avisar?
 
--¿Quién muchacho?  Aquí es la ley de la selva.
 
--Si, camarón que se duerme se lo lleva la chingada.
 
--Ayúdenme, no sean cabrones –gime el que tiraron de la pickup.  Todos lo ignoran excepto Toribio Brayan. 
 
--A ver, deme la mano.  Válgame Dios.  Creo que lo vide rebotar.
 
--Ay, carajos, creo que me luxe el tobillo.
 
--Dese de santo que no se rompió la pierna.  ¿Puede caminar?
 
--Muy a huevo.  Me lleva la chingada, ya soy un viejo decrepito.  Ya ni para ir a poner sheetrock sirvo.
 
El fulano es en efecto un vejete sesentón.
 
--¿No vendrán otros gringos a recoger gente?
 
--¿A esta hora?  Lo dudo.  Además, con la nevada como está la gente no va a salir para nada.
 
Toribio Brayan se ve desolado.
 
--¿Qué te pasa muchacho?  ¿Creías que aquí los dólares crecían en los arboles?  ¿Qué la chamba abundaba?
 
--¿Y ahora qué hago?
 
El viejo saca una botellita.
 
--Ten, tomate un trago.  Ayuda.  Si te vas a quedar congelado hace que ni lo sientas.
 
--¡Es que esto es de la chingada!
 
--Lo mismo digo yo.  Pero, ¿Qué quieres? Es el anno domini 2033 y hay sesenta millones de mexicanos que andan de mojados aquí en Gringolandia.  Cuando piden tres changos para poner sheetrock cien se presentan y se pelean como perros por subirse a la troca.  Yo he visto hasta gente que se da cuchilladas para tener lugar.
 
--¿Qué es eso de anno domini?
 
--Ah, es latín, significa el año del señor, es decir de la era cristiana.  ¿Hasta qué año estudiaste?
 
--Empecé la universidad en la UNAM pero me tuve que salir.  Aunque me dejaron endeudarme para pagar mi educación mis viejos no pudieron ni pagar los intereses del primer año en los préstamos.
 
--Ah, sí, los neoliberales se copiaron esa gringadera de que la gente se endeude para pagar la universidad.  La educación gratuita o casi gratuita en la UNAM se fue a la chingada cuando la privatizaron.
 
--Le embargaron un terrenito a mis viejos y no sé si ya hayan perdido la casa.  Esos del banco son unos hijos de la gran puta.  ¡Y el pinche banco era en parte dueño de la misma universidad una vez que la privatizaron!
 
--Entiendo.  Yo era profesor universitario, en una universidad de provincia.  Pero a raíz que toda la educación se privatizo pos me empezaron a pedir doctorado de Harvard o que se yo.  Aunque yo tenía treinta años ya de docente y había hecho publicaciones en el extranjero no tuvieron empacho en correrme como si nada los hijos de la gran puta.
 
--No chingue.  ¿Y que enseñaba?
 
--Un poco de todo.  Pero antes, hay que ver como sobrevivimos esta noche.  Me imagino que no tienes ni donde dejar tus huesos.
 
--Nel. Acabo de llegar a Chicago.
 
El viejo se dirige a un tambo de la basura.
 
--Primero tenemos que llenar la panza.
 
--No me diga que va a comer desperdicios.
 
--Lo he hecho.  Orita en invierno no hay tanta cucaracha.  Pero no, mira, aquí tengo este itacate –dice el viejo sacando un costal y extrayendo unos sándwiches de jamón cuidadosamente envueltos.
 
--¿Y esto?  Están fríos pero buenos.
 
--Se lo debo a mi pito.
 
--No entiendo.
 
--Una negra me los hace.
 
--¿Le hace el amor todavía y en agradecimiento se los prepara?
 
--No seas pendejo, muchacho, Mary tiene ochenta años y yo ya no soy gallo.  Pero si, se lo debo a mi pito.
 
--Me tiene en las mismas.
 
El viejo saca un silbato.
 
--En mi vieja universidad yo era árbitro de futbol en la liga universitaria.  Siempre traigo este pito o silbato.  Pues bien, una noche dormía yo en un callejón cuando oí un desmadre.  Se trataba de una banda de punks chicanos.  Estaban asaltando a Mary.  La negra gritaba desesperada pero nadie en el ghetto quería intervenir.  Sin pensarlo más empecé a usar el silbato y armar desmadre.  Se oyó a lo lejos una sirena de patrulla en respuesta y los cabrones salieron huyendo.  Desde entonces Mary siempre me deja un itacate en su tambo de la basura. 
 
--Pos es lo menos que podía hacer la señora, pienso.  Por lo menos que lo deje dormir en su dintel.
 
--Eso no es posible.  Su hijo es parte de los Crips y odian a los mexicanos.  No me apetece que me abran en canal esos cabrones.  Así estamos mejor, Mary y yo, de lejecitos.
 
--¿Qué son los Crips?

--Antes era una banda de narcotraficantes.  Bueno, lo siguen siendo.  Pero, veras, la negrada se volvió a politizar, como en los tiempos de Vietnam, a partir del baño de sangre cuando la presidenta Clinton se metió a Iran y la mayoría de las bajas fueron o bien negros o chicanos.  Ahora son bien rojillos y quieren usar el dinero de la venta de dólares para tumbar al capitalismo, juar juar. 
 
--¿Son los que volaron la bolsa en Wall Street?  Yo pensaba que esos habían sido unos iraníes.
 
--Los medios mienten, muchacho.  A los gringos no les convenía divulgar que tenían a los negros haciendo acciones insurgentes.  Ahora, sígueme. Tengo un lugar donde podemos guarecernos del frio.
 
--Los pinches negros me trataron de la chingada cuando venía a Chicago.  En Kansas me dieron una madriza.
 
--No los culpo.  Como te dije, se calcula que hay como 60 millones de mexicanos que andan de mojados aquí.  Somos competencia para ellos y para los gringos pobretones, que por cierto son la mayoría ya.  A veces suelen llegar bien negros o gringos y balacean a la raza que está esperando a que los recojan.
 
Los dos llegaron a un punto donde se podía ver un túnel.
 
--¿Ves el tubo empotrado ahí?
 
--Si.
 
--Lo usaremos para bajar hasta el nivel de la vía.  Abusado sin embargo.
 
--Creo que no me caeré.
 
--Eso es lo de menos.  El pedo es que el tren a veces sale hecho la madre.  También ¿ves ese tercer riel ahí?
 
--Si.  ¿Qué con él?
 
--Si lo tocas te electrocutas.
 
--Puta madre.
 
--Sígueme, con cuidado.  Cruzaremos la vía y entraremos al túnel.
 
Tal hicieron y el viejo lo guio hasta una puerta herrumbrosa.
 
--Lo descubrí de casualidad.  Nadie entra aquí.  Quesque espantan.
 
El viejo abrió la puerta muy a huevo y busco entre las sombras un quinque. 
 
--Ahora sígueme, muchacho.  Hay una escalera medio endeble.
 
Los dos eventualmente descendieron hasta una amplia habitación.  Estaba retacada de libros y varios colchones estaban en el lugar.  El sitio estaba relativamente limpio y seco y no muy frio.  El viejo se dirigió a una chimenea.
 
--Esto se ve a toda madre.   ¿Cómo es que existe aquí?
 
--Dale las gracias al coronel Vanderbilt.
 
--¿Quién fue ese mono?
 
--Un capitalista ferrocarrilero de principios del siglo XX.  Solía mandar hacer estaciones subterráneas donde solía quedarse mientras viajaba. 
 
El viejo aventó unos libros a la chimenea y los prendió.
 
--¿Le parece bien quemar libros?
 
--Ah, todavía tienes los complejos de un universitario, muchacho.  No te preocupes.  Estos son un chingamadral de biblias de una imprenta luterana.  El lugar cerró y yo logre entrar en su bodega.  Es excelente combustible.
 
El viejo se sentó en un mullido sillón enfrente del muchacho.
 
--Bien, creo que debemos presentarnos.  Mi nombre es Jacinto Cenobio Corcuera, profesor de psicohistoria.  ¿Y vuecencia?
 
--Mucho gusto, maestro –dijo Toribio Brayan y dando su nombre--.  ¿Qué es eso de psicohistoria?
 
--Ah, ja, ja, me imagino que no conoces a Azimov.  Veras…
 
(spots del gobierno federal)
 
VI.     El Inmortal 
 
Corre 2033, o sean 21 años de la llamada “restauración del PRI”.  En los Pinos el mandatario en turno, el Lic. Celestino Masiosare Martínez Bedoya espera impaciente junto al holo-telefono.  Son las ocho de la mañana.
 
--El viejo ya se está tardando. 
 
--A la mejor ya se murió, licenciado –sugirió su secretario particular, Filadelfo Turrubiates Maldonado.
 
--¡Que la boca se te haga chicharrón cabrón!  Sin “el inmortal” la republica quedaría a la deriva.  ¡Yo tendría que tomar decisiones!
 
De pronto un holograma se materializa en medio del despacho.  Ambos hombres se ponen de rodillas como Darth Vader ante el holograma del emperador de la galaxia.  En la imagen se ve un vejete con shorts.
 
--Perdonen la tardanza, caballeros –dice el anciano en una voz tipluda--.  Pusieron la nueva puta versión de esta chingadera y yo no le entiendo muy bien a estas mierdas todavía.
 
--¡Bendito sea Dios que usted está bien!
 
--¡Su excelencia ya nos tenía con preocupación!
 
--Ah, no sean tan lambiscones.  Pero estoy bien.  Hay Chabelo para rato.  Viejo los cerros y reverdecen. Saben, he estado pensando.
 
--Usted dirá, excelencia.
 
--Hmm, ¿ustedes acaso piensan?
 
--A veces lo intentamos, su excelencia.
 
--¡Pero no podemos equipararnos al mejor intelecto que ha dado México en el siglo XXI!
 
--Si serán pendejos.  ¡Yo naci en el siglo XX!  ¡Es más, don Porfirio era presidente!
 
--Es lo que digo, don Chabelo, usted es el mejor intelecto que ha dado México en el siglo XX.
 
--Vamos, en todo los siglos, excelencia.  ¡Ni sor Juana!
 
--¿Sor Juana?  ¿No está en los billetes de cien millones de pesos?
 
--Si, excelencia.  Al tipo de cambio de hoy equivale a unos dos dólares.
 
--No está bien que la monjita este en un billete de tan baja denominación.  Ella fue nuestra primera medallista olímpica, creo que en pentatlón, de ahí que aparece con esa medallota.  ¡Puso muy en alto el nombre de México!
 
--¡Usted don Chabelo es toda una luminaria!
 
--Ahora mismo doy orden al banco de México que la pongan en los billetes de un billón de pesos.
 
--Bueno, decía yo, he estado pensando.  Dígame, Martínez Bedoya, ¿cuantos mexicanos andan de mojados en Gringolandia hoy?
 
--Oficialmente son 50 millones, excelencia.
 
--Pero las cifras de los consulados indican que son como 70 millones don Chabelo.
 
--Exacto.  Y hay 60 millones de habitantes que se han quedado en la república.  O sea, ya hay más mexicanos en Gringolandia que en México.
 
--Pos si, excelencia.  Es que con tanta mina a cielo abierto ya casi ni se puede caminar por la republica sin riesgo de caer en un hoyote.
 
--Decía yo, caballeros, que me he puesto a pensar.  Mi antecesor, el licenciado Salinas…
 
--¡Que Diosito tenga en la gloria!
 
--¡Amen!
 
--Si ese fue un horrible accidente.  ¿Y saben que es lo peor, caballeros?
 
--¡Diga usted patroncito!
 
--¡QUE LOS MALDITOS COMUNISTAS ME ACUSAN A MI DEL ACCIDENTE!  ¡SI! ¡A MI!  ¡Y PEOR, HASTA HAN HECHO AGRADECIMIENTOS PUBLICOS A MI PERSONA!
 
--¡Gentuza!
 
--¡No les haga caso, don Chabelo!  ¡No saben apreciar!  ¡No!
 
--Pos bien, antes de que su Lear se cayera en el popo don Carlos solía aconsejarme como un padre a un hijo.  Y eso a pesar que yo era más viejo que él. 
 
--¡Y para fortuna de la republica prohombres como ustedes se llevaban de manita sudada!
 
--Tampoco cabrones.   Si, una noche estábamos borrachos y algo hubo, pero, repito estábamos borrachos y eso no cuenta. El caso es que don Carlos solía aconsejar que en un momento será evidente que la llamada independencia de México era una estupidez, un dogma caduco.  Caballeros, creo que ese momento ha llegado.
 
--¿Una unión política con los gringos excelencia?
 
--¿Cree que dirán que si?
 
--Es cosa de hablar con Macumba T. Johnson, el recién electo presidente de EEUU.
 
--El negro ese a la mejor lo venadean.  Prometió que lograría la rendición de Irán y esos cabrones siguen en pie de guerra a pesar que ya les aventaron cuatro bombas nucleares.
 
--Ese es el punto.  Escuche Martínez Bedoya, quiero que le ordene al chango de la Sedena…¿Cómo se llama ese pendejo?
 
--El general Doroteo Balarrasa, excelencia.
 
--¡Ese pendejo!  Le ofreceré al negro Macumba que México se unirá a la guerra contra Irán.
 
--¡Pero los guachos solo sirven para desfilar, excelencia!
 
--No importa.  Los iraníes han puesto murallas de campos minados y así han tenido a raya a los gringos.  Los negros y los chicanos se han sublevado cuando los mandan a atravesarlas.  Mandaremos a los guachos a desfilar por en medio de estos.  Así les abrirán paso a los gringos.  Hasta les levantarían un monumento a su “sacrificio” allá en Washington y seria la manera de cimentar la unión de las dos repúblicas.
 
--¡Brillante excelencia!
 
--¡Si!  ¡Usted es todo un estadista!
 
--¡A huevo que lo soy!  Escuchen, par de pendejos, quiero que Televisa empiece a lavarles el cerebro a los mexicanos.  Los quiero bien pendejos.
 
--¿Más excelencia?
 
--Si más.  Empiecen a insistir que el nacionalismo es caduco y que técnicamente México es parte de Norteamérica.  Es decir, somos “norteamericanos” a pesar de estar prietos.  ¿Entienden? 
 
--Correcto, excelencia.
 
--Despreocúpese, don Chabelo, así se hará y hasta les empezaremos a enseñar el himno yanqui, el “born in da yu es ei”.
 
--Excelente caballeros.
 
(spots del gobierno federal insistiendo que los mexicanos son “norteamericanos”)
 
VII    Los Chips en las Nalgas
 
--¿Usted otra vez?
 
--Si señora.  ¿Tienen la tarjeta Perromex para dar de alta a su perro en hacienda?
 
--No señor.  Ya no tenemos perros.  Lo hice tamales.  ¿Gusta usted uno?
 
--Vieja, ¿Quién es?
 
--Es el señor del gobierno que viene a preguntar por el perro, Eufemio Rafael.
 
--¿Lo hizo tamales?  ¿Contaba con el permiso de transformación canina correspondiente?
 
--¿Qué cosa es eso?  Yo nunca he oído hablar de eso.
 
--Oiga, señor, ya está usted molestando mucho a mi esposa.  Metete Enriqueta Felipa y déjame hablar con el señor.
 
--Mire, ustedes son culpables ya de muchas faltas.  Es evidente que no se mantienen enterados de todas las propuestas gubernamentales tal y como es ahora su obligación.
 
--Ya le dije que a veces nos cortan la luz y no podemos ver todos los spots del gobierno.
 
--Esa no es excusa.  Además, su propia esposa acaba de confesar que llevaron a cabo acciones de transformación canina…lo hicieron tamales…sin haber tramitado el permiso correspondiente en Hacienda.
 
--¡No la chingue!  ¡Teníamos que comer!  ¡Ustedes ya pronto nos van a cobrar por cagar!
 
--¡No me falte al respeto!  ¡Soy del gobierno y soy autoridad!  ¡Usted es solamente un ciudadano y por cierto uno bien jodido!  Asa que ándese derechito, amigo.  Y, por cierto, ya que lo menciona, ¿ya dio de alta sus nalgas en Hacienda?
 
--No entiendo.
 
--Acaban de pasar una nueva reforma fiscal.  Todos los ciudadanos deben registrar sus nalgas en Hacienda y pagar impuestos cada vez que caguen.
 
--¿Usted bromea?
 
--De ninguna manera.  Ahora que los drenajes han sido privatizados y los maneja la Sociedad Fecalista de Santander, SA de CV, pues el gobierno se tiene que asegurar que esta empresa obtenga buen rendimiento y que sus costos de infraestructura se cubran.  ¿Y cómo lo vamos a hacer si la ciudadanía se la pasa cagando sin control?
 
--Santo Dios, pero aun si me cobraran por cagar, pos no creo que tendría dinero para pagarles.
 
--Se requiere que le integren un chip en cada nalga.  Esto detecta cada vez que usted caga.  Ahora que, si no puede pagar pos tiene dos opciones.
 
--¿Cuáles son?
 
--Puede pagar donando sangre.  Los gringuitos chulos necesitan mucha de esta con esa guerra que tienen en Iran y por eso México les exporta grandes cantidades de sangre.  Por supuesto, se hace a través de laboratorios privados.  Es más eficiente que lo haga la iniciativa privada que una clínica mugrosa del seguro social.
 
--Si lo sabré.  Yo solía trabajar en el seguro hasta que lo privatizaron.  ¿Y cuál es la segunda opción?
 
--Pos se le manda a un campamento donde paga usted lo que debe a base de talacha.  Pero, oiga, ¿usted trabajaba con el gobierno?
 
--Sí señor, en el IMSS pero pos ya ve.  Mire, estoy dispuesto a pagar con sangre.  Ya estoy muy viejo para hacer talacha.
 
--Mire, nomás porque estoy de buenas me voy a hacer pendejo y no lo reportare.  Pero eso si, tiene usted y su esposa que irse a reportar a la oficina de recaudación de hacienda.  Ahí les darán una ficha para ir a un laboratorio privado donde les implantaran el chip en las nalgas.  Ahora, mochese con algo por el favorsote que le acabo de hacer.
 
--Oiga, pos le agradezco.  ¿No quiere un tamal del perro?
 
--Me está usted tentando.  Pero, no, muchas gracias.  Provecho.
 
--¿Con quién tengo el gusto?
 
--Tomas Sinforoso Barrón Mendoza, Inquisidor de Hacienda, servidor.
 
--Yo soy Eufemio Rafael Pimienta Somellera, servidor.  Por lo menos, acépteme un billetito, para las aguas.
 
--Bueno, que caray.
 
--Tenga.
 
--Ah caray, ¿y esto?
 
--Son diez euros, como 500 millones de pesos al tipo de cambio de hoy.  Alcanza para una coca.
 
--Oiga, don Eufemio, no es por nada, ¿pero de donde saco este billete?
 
--Err…lo traiba conmigo desdenantes.  Alcance a ir a Europa una vez…comisionado por el seguro social…
 
--¿No me está mintiendo?
 
--Neta, don Tomas Sinforoso.  Mire, por esta cruz.
 
--¿Se fue ya el fulano, Eufemio Rafael?
 
--Si.  Tenemos que ponernos un chip en las nalgas.  Le di diez euros para que no nos denunciara.
 
--¿Le diste qué?  ¡Si serás pendejo Eufemio Rafael!  ¡Ahora esta penadisimo tener billetes extranjeros!
 
--Puta madre, vieja, la cague.  Ya ni modo. 
 
--Pos a ver si no vuelve después y nos empieza a extorsionar.  Esos cabrones de hacienda así hacen.  Huelen si alguien tiene dinero.  No sueltan a una víctima sino hasta dejarlos secos, sin sangre, y sin dinero.
 
--Hablando de sangre, creo que tendré que donar sangre.
 
--¿Donar?
 
--Si.  Es una nueva disposición.  Para eso es el chip.  El gobierno ahora cobrara por cagar.  Si no tienes para pagar tendrás que pagar con sangre.
 
--No chingues.  De por si estas anémico por mal comer.  Si empiezas a donar sangre te me mueres.
 
--Es que no hay de otra vieja.
 
--¿Cómo?  ¡Si tenemos cinco mil euros enterados!  ¡Es una verdadera fortuna!
 
--Pero el cabrón inquisidor de Hacienda me los va a querer chingar todos.
 
--Tienes que convertirlos a pesos, Eufemio Rafael.
 
--Serian como 500 billones de pesos más o menos.  Eso si me pagan al tipo de cambio oficial.  Y no puedo hacerlo en un banco.  Me los confiscarían.
 
--Entonces vete al mercado negro.
 
(spots del gobierno con discursos del primer informe de Martínez Bedoya)
 
VIII.  Las Dos Partículas
 
El viejo Jacinto Cenobio aventó otra biblia a la chimenea.  Acurrucado en un colchón estaba Toribio Brayan mordiendo con contento uno de los sándwiches de jamón de la negra Mary.
 
--Como te dije, ahí fue donde la cago Marx.
 
--Maestro, en la facultad lo tenían casi como dios.
 
--¿Irónico, verdad?  El pedo es que don Charlie no conocía de termodinámica.  Veras, un sistema se mantiene en equilibrio mientras no sea adiabático.
 
--¿Adiabático?  ¿Qué es eso?
 
--Que no es refractario a la entrada de la energía.  Es por eso que el huevo puede generar un sistema más complejo, un pollo, pues la cascara no es adiabática.  El calor de la gallina le da la energía a la yema para auto organizarse y hacerse más complejo.
 
--Entiendo.  ¿Y qué tiene que ver esto con Marx?
 
--Pues él asumió deterministamente que a la larga el capitalismo se iba a destruir.  El veía las constantes crisis que sufría y pensó que a la larga eso lo destruiría.  Pero vimos que ni dos guerras mundiales y la creación de la Unión Soviética lo destruyeron.  Y esto es porque la crisis constante es el equilibrio natural del capitalismo.  ¿Entiendes?
 
--Creo que sí.  Pero, entonces, ¿esta chingadera del capitalismo es eterna?
 
--Lo que demuestra la psicohistoria es que no, no lo es.  Veras, es que ya dejo de entrar esa energía que permitía a la yema que se recompusiera después de cada depresión bursátil.
 
--¿Ya no la hay?
 
--Los gringos están empantanados en Irán.  Pero están más empantanados aun en su propio país.  La Clinton pensó que podría tener una guerra rápida y que eso estimularía su industria armamentista y esta sacaría a Gringolandia de su última depresión, la que les dejo el negro Obama.  Pero pos no fue así.  Luego, esta, por supuesto, México.
 
--¿México?
 
--La joya de la corona, vamos, de todo el planeta, es México.  Pero los veinte años desde la restauración del PRI han resultado en que todos sus recursos se agoten.  Ya no queda petróleo.  Todo se lo chupo Shell.  Ya no hay plata, por más minas a cielo abierto que abran.  
 
--Me dicen que Taxco era hermoso.
 
--Pos ahora solo hay un hoyote donde antes estaba ese pueblo.  Y lo mismo ocurre en Teotihuacan y el resto de las zonas arqueológicas.  Solo son unos hoyotes estériles ya.  Y, por supuesto, nuestras playas y mares están todos contaminados.
 
--Creo que usted es demasiado pesimista.
 
--No creo serlo.  El desplumar a México creo el último boom del capitalismo.  Y a México ya se lo llevo la chingada.  De ahí que finalmente, si, la predicción de Marx se cumple.
 
--Por esos desastres estoy yo aquí.
 
--Y yo. 
 
--Pero no puedo creer que el capitalismo desaparecerá, maestro.  Digo, siempre habrá un cabrón dispuesto a explotar a un infeliz.
 
--En efecto.  Pero la transformación será bastante radical.
 
--¿Cómo?
 
--La psicohistoria predice una nueva edad media.  Siempre habrá comercio pero muy limitado.
 
--¿Edad media?
 
--Más bien una sociedad feudal, ese es el termino correcto.  Los gobiernos centrales ya no tendrán la capacidad de ejercer control sobre la población y el resultado será que habrá miles de tiranuelos más o menos independientes.  Y en situaciones así el comercio languidece.  Si, existe una forma de capitalismo pero es tan solo la sombra de lo que fue en el siglo XX.
 
--Eso suena de la chingada.  Y yo francamente solo me contentaría con poder sobrevivir.
 
--En efecto, tanto tú como yo solo somos dos partículas insignificantes cuya trayectoria es completamente aleatoria.  
 
--No entiendo que dijo pero me imagino que quiere decir que solo soy un jodido.
 
--Pos sí.  Ahora, vamos a dormirnos.  Si llegamos temprano al Home Depot tal vez habrá quien nos recoja.
 
(comerciales de SoPRIana)
 



IX.     El Viagra Fatal      


Mexico, DF 07:15

Los guardias del EMP se cuadraron cuando entro Filadelfo Ludovico Turrubiates Maldonado, secretario particular del presidente Celestino Masiosare Martínez Bedoya, a la nueva residencia oficial, la llamada “Casa Carlos Salinas de Gortari”.

--¿El presidente ya se despertó? –le pregunto al oficial del dia.

--No, licenciado.  Sigue jetón.

--¿Volvió a agarrar la jarra?

--No.  Televisa le mando dos morras de no malos bigotes.  Le llevamos un six de viagra para que endureciera.  Y como la primera dama anda de shopping en Niu Yor pos el viejo quiso aprovechar.

--Ah, excelente.  Así podría cortar rabo y orejas y entrar a matar sin problemas.  Oigan, ¿pero no le había dicho el doctor que no tomara esa chingadera porque el corazón no lo aguantaría?

--Se lo mencionamos como quien no quiere la cosa.  Pero se puso terco, ya vide como es.  Neta, licenciado, las dos morras valían la pena arriesgar la vida.  Además, la televisora le mando un kilo de talquito sin cortar.  Estuvo en chinga toda la noche.  No me extraña que ahorita este todo jetón.

--Puta madre.  A ver si se espabila para las nueve.  Hay junta para recibir las nuevas instrucciones del FMI.

En eso se oyeron unos gritos.  Una mujer joven desnuda salió histérica de la recamara presidencial

--¡Esta tieso! 

--¡Esta frio! –grito otra mujer escultural igualmente desnuda que emergio de la recamara presidencial.

Filadelfo Ludovico luego luego tomo control de la situación.

--A ver.  Me visten estas morras y me las encierran en una recamara.

--¡Nosotros no lo matamos!

Luego Filadelfo Ludovico entro a la amplia recamara presidencial.  En una mesa había varias líneas de “talco”.  Y en la cama se encontraba Martínez Bedoya, completamente encuerado, y con una erección descomunal.  Una sonrisota se adivinaba en su semblante.  El bigote estaba canoso con cocaína y los ojos los tenia todos pelones como los de una lechuza.  Era evidente que estaba muerto.

--Me lleva la chingada –murmuro Filadelfo Ludovico--.  Este cabrón se vino y se fue al mismo tiempo.

--¿Qué hacemos patrón? –pregunto un general del EMP entrando.

--Acordonen el perímetro.  Nadie sale o entra sin mi permiso.  

--¿Le avisamos a doña Lupita Encarnación?  

--Si.  Díganle a esa vieja que se compre un guardarropa de luto para que se vea como la viuda sufriente en la televisión.  

Un médico se presentó.  Tan solo sacudió la cabeza.

--El señor presidente está muerto.

--¡A huevo que está muerto!  Explíqueme por que chingaos tiene el pito como de burro.  Yo no creía que este cabrón estuviera así de dotado.

El medico examino con cierto asco el miembro.

--Es por el nuevo tipo de viagra.  Causa un flujo masivo de sangre al miembro viril y lo incrementa en varios centímetros.  Probablemente el infeliz murió por una anemia aguda y la cocaína que se zampo no le ayudo al corazón.  Le ha de haber estallado cuando empezó a cavitar por falta de sangre.  Y es que el muertito se zampo todo el six de viagra.  Eso mata hasta a un chamaco de veinte años.

--Ahí le encargo que me consiga de esa chingadera entonces –dijo Filadelfo Ludovico.

--Así hare, licenciado.  Nomás váyase con tiento.  

--El pedo es que con la riata asi pos no lo podemos velar –advirtió el general--.  Probablemente ni  se podrá cerrar el ataúd.

El militar martilleo el miembro con la cacha de su pistola.  El pito del difuntito estaba durísimo.  Filadelfo Ludovico tomo una decisión.

--Doctor, córtele la riata. 

--Esta durísima licenciado.

--Consiga una sierra eléctrica si es necesario.

--¿Y luego qué?  ¿La quemamos?

--No, no está bien que el presidente vaya al más allá incompleto.  Métasela por la cola.

--Jijos, licenciado…

--Doctor, es una orden.

Filadelfo Ludovico siguió dictando órdenes con frialdad.  Esto calmo al staff de los Pinos.  Ni una palabra se había filtrado a los medios.  Nadie entraba o salía de los Pinos.  La primera dama había sido avisada del fallecimiento y accedió a seguir las instrucciones que le dieron.  

En eso un helicóptero aterrizo en el helipuerto de la casa presidencial.

--¿No di ordenes de que nadie entrara o saliera general?

--Licenciado, mire la matricula.

--Entiendo –dijo Filadelfo Ludovico arreglándose la corbata.

El Inmortal, don Chabelo, bajo del helicóptero.  Vestía sus shorts y se apoyaba en un pesado bastón.  Filadelfo Ludovico hizo una señal y de inmediato se materializo una silla de ruedas.

--Don Chabelo, tengo horribles noticias –se apresuró a decir Filadelfo Ludovico mientras se postraba de rodillas ante El Inmortal.

--Estoy enterado de todo, Turrubiates Maldonado.

Era evidente que la recamara presidencial estaba bajo vigilancia del Inmortal.

--Aguardo sus instrucciones, don Chabelo.

--Vide la forma en que tomaste el control.  Eso me agrada. 

El corazón de Filadelfo Ludovico dio un vuelco.

--Preparare un comunicado de prensa dando la noticia, don Chabelo.

--Espera.  Toma nota.

Filadelfo Ludovico tomo papel y pluma.  Por varios minutos don Chabelo no dijo nada.  Sus ojos se entrecerraron y a duras penas se adivinaban entre las arrugas que surcaban su cara.

--Avísale a Manlio Caligula Mendoza Mendivil, el líder de la cámara, que quiero unos cambios a los artículos pertinentes a la sucesión presidencial.

--Usted dirá que cambios don Chabelo.

--Quiero que si falta o renuncia el presidente su sucesor sea su secretario particular.

--Su secre…¡jijos!  ¡Ese soy yo!

--Felicidades, cabrón, y ándese de-re-chi-to.  ¿Entiende?

--¡Por supuesto don Chabelo!

--Ahora hay que ver cómo le hacemos para que tomes posesión.  No quiero que anuncies la muerte de Martinez Bedoya luego luego.  Esto va a requerir pensarle bien.  Mientras pongan a ese cabrón en un refrigerador para que no se pudra.  Mientras yo te estaré dando instrucciones de que hacer, ¿entiendes?

Filadelfo Ludovico hizo unos cálculos rápidos.

--Don Chabelo, los tiempos no ayudan.

--Explícate.

--Aunque el PRI tiene mayoría en ambas cámaras y en todas las legislaturas estatales, y aun haciendo las cosas al vapor, reformar la constitución nos llevara unas tres semanas.  Y estoy siendo muy optimista.

--Entiendo.

--Otra cosa, en dos semanas es el grito.

--¡Puta madre!

--Yo creo que si mantenemos al muertito bien frio para que no se pudra lo podríamos hacer que “diera” el grito de alguna manera, que se yo, poniéndole unas cuerdas en el brazo como si fuera marioneta.  Tenemos grabado lo que dijo en los gritos anteriores.

--Y su esposa, ¿Cómo se llama esa cabrona?

--Doña Guadalupe Encarnación Rodríguez Santisteban de Martínez Bedoya.  No se preocupe de esa vieja, don Chabelo.  Yo me encargo de convencerla.  Tienen un hijo ya hombre que anda de cabrón en Europa.  Hare que Interpol le siembre droga y lo entamben por un tiempo pero sin armar escándalo. Eso convencerá a su mamá que no arme pedo.

--Excelente.  Me complace ver que el futuro y la tranquilidad de la republica están en buenas manos.

Filadelfo Ludovico vio con alivio al helicóptero llevarse al inmortal.  El general del EMP se le aproximo.

--Patrón, quesque hay un cabrón que lo busca en la entrada.

--Le dije que no quería que nadie entrara o saliera.

--Dice que es su primo.

--¿Mi primo?

--Le dimos su calentadita pero aun así sigue insistiendo.

--¿Cómo se llama?

--Dice ser un tal Maicol Tizoc Turrubiates Armenta.  Quesque trabaja en la PGR.

--¡Puta madre! ¡Si es mi primo!  Tenía un huesito de madrina en la PGR pero más bien se dedicaba a padrote.  Pásenlo y quiero hablar con el.

Dos gorilas del EMP depositaron en vilo a Maicol Tizoc en un sillón en el despacho de Filadelfo Ludovico.  El padrote estaba todo lleno de moretones y presionaba un pañuelo sanguinolento a su nariz que estaba rota.

--Te pusieron como a santo Cristo cabrón.  Chales, lo siento.

--No tanto tus changos, primo, más bien fueron los guaruras de otro cabrón.

--¿Quién?

--Un narquillo.  Se llama Lupercio Antonio Pimienta Somellera.

--Ah sí, he oído de él.  Le suple cocaína a Televisa.

--O sea, el cabrón tiene ahí palancas.  En la PGR hay expedientes de él y sus clientes.  

Filadelfo Ludovico se quedó viendo fijamente a su primo.  Tarde o temprano iba a necesitar que la televisora se doblara a sus intereses.  Pero, ¿Cómo meterlos en cintura?

--¿Qué tan completos son esos expedientes? ¿Los has visto?

--Sí, yo los vide.  Incluyen grabaciones, videos, todo.  Muestra a los comentaristas de Televisa zampándose líneas y hasta bailando encuerados.  Usan hasta un columpio y el degenere incluye un burro.  Neta, primo, están bien asquerosos los videos.

--¿Quién los tiene?  ¿Dónde están?

--El licenciado Salsipuedes, el que es nominalmente mi jefe.  Yo nomas paso ahí a cobrar.

--¿Cómo es que ese cabrón los obtuvo?

--Pos lo invitaron a una de sus pachangas y no tuvieron pedo en que llevara camarógrafos para tomar “las fotos del recuerdo”.  Ya ves que esos cabrones se creen por encima de la ley.

--Pos básicamente si lo están –Filadelfo Ludovico lleno un cheque--.  Mira primo, te vas a Hacienda y que te paguen esto.  Luego te me vas a casa de tu mamá en Monterrey y te quedas ahí, hecho ojo de hormiga, sin salir a la calle, hasta que yo te diga, ¿entiendes?

Maicol Tizoc vio la cantidad y sonrió.

--A huevo, primo, a huevo.

Una vez que se fue su primo Filadelfo Ludovico reviso su reloj.  Apenas eran las diez de la mañana y su vida ya había cambiado radicalmente.  Levanto el teléfono y dio una orden al oficial de guardia.

--Las morras esas que estaban con el presidente Martínez Bedoya…

--Usted dirá patrón.  Las tenemos bajo guardia.

--Tuvieron un desafortunado accidente, ¿entiende?

--Despreocúpese patrón.
 
(comerciales de las aguas negras del imperio)

 CONTINUARA